Los vegetales son una bendición que nos da la Tierra a la que usualmente no le damos importancia, pero es maravilloso ver que de una diminuta semilla nace un hermoso vegetal que nos mantiene vivos. Aquí les presento una manera sencilla de disfrutar vegetales cocinados de la manera correcta.
Los vegetales mantienen todos sus nutrientes cuando se sirven crudos, pero para cocinarlos manteniendo suficiente valor nutritivo hay que hacerlo de la forma correcta. Hay 3 maneras de hacerlo: Hervido rapido, horneado o al vapor.
Una receta rapida y sabrosa para un plato de perfecto vegetales:
Zuchini cortado en pedazos grandes
Pimientos verdes, rojos, amarillos cortados en pedazos grandes
Setas blancas
Zanahorias picadas en pedazos medianos
Aceite de oliva
Sal y pimienta
En un bowl, mezcle los vegetales, aceite de oliva, sal y pimienta
En una bandeja de hornear destapada coloque los vegetales y hornéelos por 8 minutos a 350 grados, o hasta que vea que los vegetales empiezan a cocinarse.
Puede tocar los vegetales y asegurarse de que estén algo blandos pero aún firmes, y de color brillante. Nunca se deben cocinar hasta que cambien a un color opaco, esto es sobrecocinar. Aunque parezcan estar crudos, siempre que se cocina algo, luego de sacarlo del fuego, se sigue cocinando con el calor que queda. Si cambian de color, ya perdieron algunos de sus nutrientes.
Trate esta receta por sí sola o en combinación con su plato favorito. Disfrute.
Thursday, July 30, 2009
Friday, July 17, 2009
Koftas de banana
Uno de los mas preciosos legados de mi espiritualidad, la conciencia Krishna, es la cocina vegetariana, deliciosa, saludable y llena de amor que preparamos los devotos del Señor Krishna. Es como ambrosia, néctar de Vaikuntha, el cielo hindú. Es una comida que no genera sufrimiento a animalito alguno, que se prepara con profundo amor y placer, y que beneficia tanto física como sutilmente al que la come.
Aprendí que los indios tienen platos que tenemos en el Caribe y que hacen variaciones de nuestros platos. Una de las sorpresas mas agradables fue el kofta de banana.
Los koftas son como albóndigas vegetarianas, son bolitas de vegetales sazonados y ricos en nutrientes, que se comen con frecuencia en salsa o fritas. Hay koftas de coliflor, de garbanzo, y otras. A mi me llamó la atención este plato porque mi abuelita, que era utuadeña, solía amar las viandas y comía mucho guineo verde. La mayor parte del mundo conoce la banana madura, amarilla, como una fruta popular, pero no saben los usos que se les puede dar a la banana cuando está verde. En la cocina puertorriqueña, sobre todo rural, se usa mucho.
Este uso es muy innovador: se hacen bolitas fritas que quedan crujientes, dulces y deliciosas, son un perfecto snack, conveniente para los niños o como un plato que acompañe a otros ... y es fácil de hacer. He aquí la receta
2 o 3 bananas verdes (nosotros los boricuas les llamamos guineos)
sal
harina
poco de cilantro picado
1/4 de cebolla picadita
1 chili o ají o (si quiere no picante) pimiento rojo o verde picado pequeño
Lo primero que se hace es sacarle la piel a los guineos o bananas verdes, y hervirlas en agua por mas o menos veinte minutos, para que se cocinen por completo. Alguna gente cocina la banana con la piel, para que se suavice la piel y sea mas fácil de sacarle la piel, pero a mi me gusta sacarle la piel primero porque me resulta pegajosa y no me gusta esa sustancia pegajosa en el agua en que cocino. Si es difícil sacarle la piel, solo hay que poner los guineos en agua caliente por cinco o diez minutos y luego se hace mas fácil pelarlos, antes de echarlos al agua.
Luego, se echan en un recipiente y se majan con un tenedor. A estos guineos majados, se le añaden los ingredientes para sazonar las koftas: una cucharadita de sal, una cucharada de harina (yo uso de trigo integral, algunas recetas usan harina de maíz), el cilantro picado, la cebolla picada, y chile verde picado pequeño (algunas recetas usan pasta de chili, pero se puede usar ají picadito o se puede usar, para una versión no picante, pimientos verdes o rojos picaditos pequeños).
Se puede sazonar aún mas, con pimiento negro, gengibre picadito, y mi favorito: coriander (no estoy seguro, pero creo que en español quizá sea ¿cilantro en polvo?), que es una especia india se vende en polvo. Este coriander es lo que le da el sabor peculiar a los koftas indios!
En todo caso, luego de que se mezclan bien las especias con el guineo, se forman bolitas pequeñas de esta mezcla, y se echan en aceite de freír. Solo toman uno o dos minutos en freírse. Yo recomiendo que se use aceite de oliva, que es rico en Omega 3, el buen aceite, y que además es bueno para la piel, y se lleva muy bien con el guineo :) pero también pueden usar aceite de coco o de canola para cocinarlo, o cualquier otro tipo de aceite vegetal. Cuando estén doradas, las koftas están preparadas para dejar descansar en un papel toalla y luego servir.
A propósito del aceite de coco, lo recomiendo enormemente para cocinar, sobre todo para hacer arroz blanco. Los indios usan arroz bhasmati o de jasmín, que es aromático, y coco rallado para hacer un dulce plato de arroz de coco que es tan delicioso que es un 'manjar de los Dioses', literalmente, y es usualmente ofrecido a las Deidades en los templos y durante los puyas o sacrificios védicos. Yo el bhasmati lo hago con aceite de coco y con mucho ajo. No se cuan difícil sea el aceite de coco para conseguir en Puerto Rico, pero se consigue fácilmente por el internet.
Aprendí que los indios tienen platos que tenemos en el Caribe y que hacen variaciones de nuestros platos. Una de las sorpresas mas agradables fue el kofta de banana.
Los koftas son como albóndigas vegetarianas, son bolitas de vegetales sazonados y ricos en nutrientes, que se comen con frecuencia en salsa o fritas. Hay koftas de coliflor, de garbanzo, y otras. A mi me llamó la atención este plato porque mi abuelita, que era utuadeña, solía amar las viandas y comía mucho guineo verde. La mayor parte del mundo conoce la banana madura, amarilla, como una fruta popular, pero no saben los usos que se les puede dar a la banana cuando está verde. En la cocina puertorriqueña, sobre todo rural, se usa mucho.
Este uso es muy innovador: se hacen bolitas fritas que quedan crujientes, dulces y deliciosas, son un perfecto snack, conveniente para los niños o como un plato que acompañe a otros ... y es fácil de hacer. He aquí la receta
2 o 3 bananas verdes (nosotros los boricuas les llamamos guineos)
sal
harina
poco de cilantro picado
1/4 de cebolla picadita
1 chili o ají o (si quiere no picante) pimiento rojo o verde picado pequeño
Lo primero que se hace es sacarle la piel a los guineos o bananas verdes, y hervirlas en agua por mas o menos veinte minutos, para que se cocinen por completo. Alguna gente cocina la banana con la piel, para que se suavice la piel y sea mas fácil de sacarle la piel, pero a mi me gusta sacarle la piel primero porque me resulta pegajosa y no me gusta esa sustancia pegajosa en el agua en que cocino. Si es difícil sacarle la piel, solo hay que poner los guineos en agua caliente por cinco o diez minutos y luego se hace mas fácil pelarlos, antes de echarlos al agua.
Luego, se echan en un recipiente y se majan con un tenedor. A estos guineos majados, se le añaden los ingredientes para sazonar las koftas: una cucharadita de sal, una cucharada de harina (yo uso de trigo integral, algunas recetas usan harina de maíz), el cilantro picado, la cebolla picada, y chile verde picado pequeño (algunas recetas usan pasta de chili, pero se puede usar ají picadito o se puede usar, para una versión no picante, pimientos verdes o rojos picaditos pequeños).
Se puede sazonar aún mas, con pimiento negro, gengibre picadito, y mi favorito: coriander (no estoy seguro, pero creo que en español quizá sea ¿cilantro en polvo?), que es una especia india se vende en polvo. Este coriander es lo que le da el sabor peculiar a los koftas indios!
En todo caso, luego de que se mezclan bien las especias con el guineo, se forman bolitas pequeñas de esta mezcla, y se echan en aceite de freír. Solo toman uno o dos minutos en freírse. Yo recomiendo que se use aceite de oliva, que es rico en Omega 3, el buen aceite, y que además es bueno para la piel, y se lleva muy bien con el guineo :) pero también pueden usar aceite de coco o de canola para cocinarlo, o cualquier otro tipo de aceite vegetal. Cuando estén doradas, las koftas están preparadas para dejar descansar en un papel toalla y luego servir.
A propósito del aceite de coco, lo recomiendo enormemente para cocinar, sobre todo para hacer arroz blanco. Los indios usan arroz bhasmati o de jasmín, que es aromático, y coco rallado para hacer un dulce plato de arroz de coco que es tan delicioso que es un 'manjar de los Dioses', literalmente, y es usualmente ofrecido a las Deidades en los templos y durante los puyas o sacrificios védicos. Yo el bhasmati lo hago con aceite de coco y con mucho ajo. No se cuan difícil sea el aceite de coco para conseguir en Puerto Rico, pero se consigue fácilmente por el internet.
Quinoa blanca
En previos artículos he compartido la quinoa verde y dorada. Ahora quiero compartir la receta de la quinoa blanca, que es un postre. También conocida como pudín de quinoa, tiene un sabor dulce muy parecido al del pudín que se hace con arroz, pero es vegan, es decir no usa leche.
1 lata leche de coco
1 pizca de azúcar morena
1 cdta de canela en polvo
1 cdta de nuez moscada
1 clavo de especia
1 gotita de extracto de vainilla
1/2 taza de pasas
1 taza de quinoa sin cocinar, pre-lavada en agua fresca
1 taza leche de soja
Caliente primero la leche de coco con la azúcar, canela, nuez moscada, clavo de especia y extracto de vainilla y deje hervir. Añada la leche de soja, quinoa y las pasas. Haga hervir de nuevo y luego baje el fuego. Cocine a fuego mediano entre quince y veinte minutos hasta que tenga la consistencia de pudín.
Muchos, al cocinar la quinoa, la cocinan por quince minutos y luego apagan el fuego y la dejan cocinarse sola. Además, si quieren experimentar y hacer que el plato sepa un poco a comida de bebé, majen bien una banana o un pedazo de banana y entremézclenla bien con la quinoa mientras se cocina.
Se puede servir caliente, o dejar enfriar un poco. Incluso se puede recalentar y servir al otro día y es deliciosa. Yo la serví en la forma de una bola con rajitas de banana alrededor. Esta bola de arroz dulce se puede formar echando varias cucharas de pudín en una tasita pequeña, y tornándola al revés en el centro de un platillo, para luego adornar la bola de arroz con las rajas de banana (u otras frutas) alrededor.
Otro acompañamiento aún mas delicioso es el plátano bien maduro (que en Puerto Rico llamamos un amarillo), cocinado en mucha mantequilla y sazonado, mientras se cocina, con azúcar morena y, si tienen, nuez moscada. Hace un excelente y saludable postre.
1 lata leche de coco
1 pizca de azúcar morena
1 cdta de canela en polvo
1 cdta de nuez moscada
1 clavo de especia
1 gotita de extracto de vainilla
1/2 taza de pasas
1 taza de quinoa sin cocinar, pre-lavada en agua fresca
1 taza leche de soja
Caliente primero la leche de coco con la azúcar, canela, nuez moscada, clavo de especia y extracto de vainilla y deje hervir. Añada la leche de soja, quinoa y las pasas. Haga hervir de nuevo y luego baje el fuego. Cocine a fuego mediano entre quince y veinte minutos hasta que tenga la consistencia de pudín.
Muchos, al cocinar la quinoa, la cocinan por quince minutos y luego apagan el fuego y la dejan cocinarse sola. Además, si quieren experimentar y hacer que el plato sepa un poco a comida de bebé, majen bien una banana o un pedazo de banana y entremézclenla bien con la quinoa mientras se cocina.
Se puede servir caliente, o dejar enfriar un poco. Incluso se puede recalentar y servir al otro día y es deliciosa. Yo la serví en la forma de una bola con rajitas de banana alrededor. Esta bola de arroz dulce se puede formar echando varias cucharas de pudín en una tasita pequeña, y tornándola al revés en el centro de un platillo, para luego adornar la bola de arroz con las rajas de banana (u otras frutas) alrededor.
Otro acompañamiento aún mas delicioso es el plátano bien maduro (que en Puerto Rico llamamos un amarillo), cocinado en mucha mantequilla y sazonado, mientras se cocina, con azúcar morena y, si tienen, nuez moscada. Hace un excelente y saludable postre.
Flan de yuca
El flan de yuca o de casabe es un plato deliciocísimo preparado en Asia Oriental, en lugares como Tailandia y las Filipinas. En inglés se le llama cassava cake, sin embargo mas que un pastel a mí (debido al uso de leche condensada y a que no usé coco rallado) me supo a un flan muy cremoso.
Los ingredientes:
una lata de leche consdensada dulce (separe una tercera parte para el glaceado)
una lata de leche evaporada
una lata de leche de coco (separe una tercera parte para el glaceado)
2 libras de pulpa de yuca pelada, picada y rallada
2/3 de lata de azúcar (preferiblemente morena)
(opcional) 1/3 tasa de coco rallado
Para el glaceado: 1 huevo (opcional)
Direcciones:
Caliente el horno a 325° F.
Mezcle bien todos los ingredientes, tanto del flan como del glaceado.
Para el glaceado: la versión no-vegana consiste en batir 1 huevo con la tercera parte de las leches condensada y de coco. Batir por separado y echar a un lado. El glaceado puede también consistir solo de leche condensada en la versión vegana, que es mi favorita.
Eche el contenido de la mezcla para el flan en recipientes para hornear. Deje un poco de espacio en cada recipiente para el glaceado.
Hornee hasta que no quede líquido en el flan (aprox. 30 minutos).
Añada el glaceado de manera que la superficie del flan quede lisa y hornee por otros veinte minutos. El glaceado ha de quedar algo bronceado.
Luego de que se enfríe, píquelo en cuadros pequeños. La yuca siempre se ha llevado bien con platos de berenjena, de viandas, o de pescado (o pescado sintético vegan para los que son vegetarianos, los asiáticos preparan unos filetes de pescado de soja que son muy deliciosos y nutritivos).
Dulce de yuca:
Una versión mas dulce de este plato es
3-4 tazas de pulpa de yuca pelada, picada y rallada
1 taza de leche de coco
1 taza de azúcar (yo uso azúcar morena)
Mezcle todos los ingredientes de modo que la mezcla tenga la consistencia de una crema espesa. Hornee a 350 grados F por 50 minutos. El centro ha de estar firme. Pique en cuadros. Va a estar algo pegajoso el dulce pero es riquísimo. Este plato lo hice con azúcar morena y quedó del color del caramelo. Adornados con almendras u otras nueces, los cuadros de dulce de yuca pueden ser un buen modo de entretener visita. El dulce de yuca es para comerse caliente, preferiblemente, mientras que el flan de yuca sabe delicioso frío o caliente.
~ Hare Krishna ~
Los ingredientes:
una lata de leche consdensada dulce (separe una tercera parte para el glaceado)
una lata de leche evaporada
una lata de leche de coco (separe una tercera parte para el glaceado)
2 libras de pulpa de yuca pelada, picada y rallada
2/3 de lata de azúcar (preferiblemente morena)
(opcional) 1/3 tasa de coco rallado
Para el glaceado: 1 huevo (opcional)
Direcciones:
Caliente el horno a 325° F.
Mezcle bien todos los ingredientes, tanto del flan como del glaceado.
Para el glaceado: la versión no-vegana consiste en batir 1 huevo con la tercera parte de las leches condensada y de coco. Batir por separado y echar a un lado. El glaceado puede también consistir solo de leche condensada en la versión vegana, que es mi favorita.
Eche el contenido de la mezcla para el flan en recipientes para hornear. Deje un poco de espacio en cada recipiente para el glaceado.
Hornee hasta que no quede líquido en el flan (aprox. 30 minutos).
Añada el glaceado de manera que la superficie del flan quede lisa y hornee por otros veinte minutos. El glaceado ha de quedar algo bronceado.
Luego de que se enfríe, píquelo en cuadros pequeños. La yuca siempre se ha llevado bien con platos de berenjena, de viandas, o de pescado (o pescado sintético vegan para los que son vegetarianos, los asiáticos preparan unos filetes de pescado de soja que son muy deliciosos y nutritivos).
Dulce de yuca:
Una versión mas dulce de este plato es
3-4 tazas de pulpa de yuca pelada, picada y rallada
1 taza de leche de coco
1 taza de azúcar (yo uso azúcar morena)
Mezcle todos los ingredientes de modo que la mezcla tenga la consistencia de una crema espesa. Hornee a 350 grados F por 50 minutos. El centro ha de estar firme. Pique en cuadros. Va a estar algo pegajoso el dulce pero es riquísimo. Este plato lo hice con azúcar morena y quedó del color del caramelo. Adornados con almendras u otras nueces, los cuadros de dulce de yuca pueden ser un buen modo de entretener visita. El dulce de yuca es para comerse caliente, preferiblemente, mientras que el flan de yuca sabe delicioso frío o caliente.
~ Hare Krishna ~
Mofongo colorao
Usualmente en PR se prepara el mofongo, uno de los platos mas deliciosos de la comida caribeña, con chicharrones. Sin embargo, los chicharrones requieren del sacrificio de un animal inocente, y que se le arranque la piel y se fría la piel en aceite, lo cual es un proceso de producir comida muy cruel y asqueante. Además son sumamente difíciles de digerir y generan mucha incomodidad estomacal. El plato que voy a compartir con ustedes es, en mi opinión, mas inteligente, mas compasivo, mas aromático y mucho pero mucho mas delicioso. En realidad, podemos prescindir del chicharrón y crear un plato de mofongo trascendental y verdaderamente nutritivo. Es ese el propósito de esta entrada: proponer un mofongo vegan.
El aceite de oliva es rico en omega tres: es el aceite bueno. Es bueno para la piel y para el cabello, y hasta puede ayudar a reducir de peso. El mofongo que yo preparo, no solo es adornado y enriquecido nutritivamente con varios vegetales que contribuyen a la salud sino que es también un baño de omega tres para el cuerpo.
La alcachofas son un vegetal muy nutritivo, rico en hierro y por lo tanto se recomienda que las mujeres (que pierden mucha sangre todos los meses) lo consuman como parte de su dieta periódicamente. Al igual que otro ingrediente que recomiendo se use aquí, el pimiento italiano rosticiado (roasted red pepper, en inglés), la alcachofa se puede usar en muchos otros platos deliciosos, como en las pastas, de modo que cuando la compren no la usen solo para el mofongo sino que preparen otras comidas con la alcachofa, háganla parte de su dieta.
También he descubierto que los sandwiches a la parrilla se llevan muy bien con las alcachofas y los pimientos italianos. Estos pimientos, para diluscidar cualquier duda, son los que vienen en un envase pre-cocinados y preservados en un líquido, de modo que tienen una textura suave. Estos ingredientes hacen del mofongo un plato con un aire mas mediterráneo.
Multiplique las cantidades que ofrezco en esta receta por la cantidad de personas que vayan a comer. Necesitará un pilón y una maceta para majar el plátano. El proceso a mí me toma solo entre diez o quince minutos, de modo que se puede llevar a cabo mientras se cocina el arroz, habichuelas, o cualquier otro acompañante.
Ingredientes
uno o dos plátanos
aceite de oliva
aceite vegetal para freír
uno o dos corazones de alcachofas, picaditas
pimientos italianos, picaditos
olivas verdes, picaditas
un clavo de ajo, machacado o picado en pedazos pequeños
sal y pimienta, o adobo, al gusto
sofrito (opcional)
sazón con culantro y achiote
1/4 de cebolla, picada en pedazos pequeños
Instrucciones
1. Primeramente, todo mofongo requiere que se pele el plátano, se pique en rajas y se fría hasta que queden las rajas doradas. Para esto se puede usar aceite vegetal regular, o se puede usar el mismo aceite de oliva.
2. En un sartén aparte, sofría dos o tres cucharadas de aceite de oliva, y cuando esté caliente añada las cebollas y el sofrito. Luego de par de minutos, añada el ajo. A esta mezcla de aceite de oliva, se pueden añadir la sazón, al igual que la sal y pimienta al gusto. El uso de sazón con achiote le da un color rojizo al mofongo que a mí, personalmente, me encanta, y por eso bauticé este plato mofongo colorao. Para un sabor mas español y opulente, remplace esta sazón con azafrán.
3. Finalmente añada las alcachofas, las olivas y los pimientos italianos a la mezcla de aceite de oliva. Siempre dejo una o dos olivas completas que añaden al plato un elemento de sorpresa agrio, pero suculento. Sofría por dos o tres minutos más.
3. Una vez doradas las rajas de plátano, eche estas rajas en el pilón y comience a majarlo junto con la mezcla de aceite de oliva.
4. El pilón naturalmente forma una bola, pero si no lo hace simplemente forme bolas de mofongo con esta mezcla. Sirva esta cúpula de mofongo. Se puede adornar por encima con rajas de pimiento rojo.
Tradicionalmente el mofongo se sirve en caldos o con sopas. Yo lo recomiendo con arroz con habichuelas o gandules, con paella, o con cuscus si se quiere un plato mas mediterráneo, incluso con quinoa ... pero el cuscus o quinoa que sean con mucho ajo y aceite de oliva.
El aceite de oliva es rico en omega tres: es el aceite bueno. Es bueno para la piel y para el cabello, y hasta puede ayudar a reducir de peso. El mofongo que yo preparo, no solo es adornado y enriquecido nutritivamente con varios vegetales que contribuyen a la salud sino que es también un baño de omega tres para el cuerpo.
La alcachofas son un vegetal muy nutritivo, rico en hierro y por lo tanto se recomienda que las mujeres (que pierden mucha sangre todos los meses) lo consuman como parte de su dieta periódicamente. Al igual que otro ingrediente que recomiendo se use aquí, el pimiento italiano rosticiado (roasted red pepper, en inglés), la alcachofa se puede usar en muchos otros platos deliciosos, como en las pastas, de modo que cuando la compren no la usen solo para el mofongo sino que preparen otras comidas con la alcachofa, háganla parte de su dieta.
También he descubierto que los sandwiches a la parrilla se llevan muy bien con las alcachofas y los pimientos italianos. Estos pimientos, para diluscidar cualquier duda, son los que vienen en un envase pre-cocinados y preservados en un líquido, de modo que tienen una textura suave. Estos ingredientes hacen del mofongo un plato con un aire mas mediterráneo.
Multiplique las cantidades que ofrezco en esta receta por la cantidad de personas que vayan a comer. Necesitará un pilón y una maceta para majar el plátano. El proceso a mí me toma solo entre diez o quince minutos, de modo que se puede llevar a cabo mientras se cocina el arroz, habichuelas, o cualquier otro acompañante.
Ingredientes
uno o dos plátanos
aceite de oliva
aceite vegetal para freír
uno o dos corazones de alcachofas, picaditas
pimientos italianos, picaditos
olivas verdes, picaditas
un clavo de ajo, machacado o picado en pedazos pequeños
sal y pimienta, o adobo, al gusto
sofrito (opcional)
sazón con culantro y achiote
1/4 de cebolla, picada en pedazos pequeños
Instrucciones
1. Primeramente, todo mofongo requiere que se pele el plátano, se pique en rajas y se fría hasta que queden las rajas doradas. Para esto se puede usar aceite vegetal regular, o se puede usar el mismo aceite de oliva.
2. En un sartén aparte, sofría dos o tres cucharadas de aceite de oliva, y cuando esté caliente añada las cebollas y el sofrito. Luego de par de minutos, añada el ajo. A esta mezcla de aceite de oliva, se pueden añadir la sazón, al igual que la sal y pimienta al gusto. El uso de sazón con achiote le da un color rojizo al mofongo que a mí, personalmente, me encanta, y por eso bauticé este plato mofongo colorao. Para un sabor mas español y opulente, remplace esta sazón con azafrán.
3. Finalmente añada las alcachofas, las olivas y los pimientos italianos a la mezcla de aceite de oliva. Siempre dejo una o dos olivas completas que añaden al plato un elemento de sorpresa agrio, pero suculento. Sofría por dos o tres minutos más.
3. Una vez doradas las rajas de plátano, eche estas rajas en el pilón y comience a majarlo junto con la mezcla de aceite de oliva.
4. El pilón naturalmente forma una bola, pero si no lo hace simplemente forme bolas de mofongo con esta mezcla. Sirva esta cúpula de mofongo. Se puede adornar por encima con rajas de pimiento rojo.
Tradicionalmente el mofongo se sirve en caldos o con sopas. Yo lo recomiendo con arroz con habichuelas o gandules, con paella, o con cuscus si se quiere un plato mas mediterráneo, incluso con quinoa ... pero el cuscus o quinoa que sean con mucho ajo y aceite de oliva.
Thursday, July 9, 2009
El agua: ¿Chulería en botella?
Hace par de décadas a alguien se le ocurrió embotellar el agua, un recurso tan enormemente disponible, y venderla como si fuera milagrosa ... y se hizo millonario. La controversia que ha generado el consumo de agua embotellada, que es carísima, llegó a proporciones absurdas cuando hace mas o menos un año salió a relucir que alguna del agua que se vende embotellada es agua de lavamanos.
Ahora, el Government Accountability Office y Environmental Working Group están urgiendo que las botellas de agua tengan el mismo sello con información que otros productos de bebida tienen porque, dicen ellos, las regulaciones que existen ahora hacen que el consumidor sepa menos sobre el contenido del agua embotellada que el contenido del agua de lavamanos. Lo cual es absurdo, y muy cierto. Estas agencias recomiendan que se consuma agua de lavamanos, filtrada.
Curiosamente, los filtros para el agua de la casa son mucho mas baratos y fáciles de usar de lo que la gente piensa. No todos requieren de equipaje especial. El que yo tengo, es una vasija de agua que va adentro del refrigerador y que solo requiere de un filtro que yo cambio cada tres meses mas o menos, y que cuesta menos de siete dólares. El agua embotellada, ahora mismo, suele costar en Chicago entre uno y dos dólares.
Ahora, el Government Accountability Office y Environmental Working Group están urgiendo que las botellas de agua tengan el mismo sello con información que otros productos de bebida tienen porque, dicen ellos, las regulaciones que existen ahora hacen que el consumidor sepa menos sobre el contenido del agua embotellada que el contenido del agua de lavamanos. Lo cual es absurdo, y muy cierto. Estas agencias recomiendan que se consuma agua de lavamanos, filtrada.
Curiosamente, los filtros para el agua de la casa son mucho mas baratos y fáciles de usar de lo que la gente piensa. No todos requieren de equipaje especial. El que yo tengo, es una vasija de agua que va adentro del refrigerador y que solo requiere de un filtro que yo cambio cada tres meses mas o menos, y que cuesta menos de siete dólares. El agua embotellada, ahora mismo, suele costar en Chicago entre uno y dos dólares.
Friday, July 3, 2009
Comida, Inc.
Acabo de ver el documental Food, Inc., que tiene muchas cosas importantes que aportar al discurso público sobre como se produce la comida y la tiranía de las grandes corporaciones en esta era globalizada.
El documental solo se ve en muy pocos teatros, ya que carece (sorpresa-sorpresa) del aval corporativo de películas menos concientes y mas frívolas y lucrativas. Pero si tienen la oportunidad, los invito a que lo vean.
Sigue la tradición de un documental previo, The Future of Food, que presenta los chocantes efectos de la ingeniería genética y del patentaje de las semillas bioingeniadas por grandes corporaciones que quieren monopolizar la comida. Ambos documentan los efectos de esto en la salud y economía de los americanos.
Bajo las leyes actuales, al ser bioingeniada, una semilla se puede convertir en la propiedad intelectual de la corporación que sea dueña del patente. Estas leyes fueron fomentadas durante el régimen Bush, que tuvo relaciones estrechas con el liderazgo de Monsanto, la mas notoria de las corporaciones que monopolizan la comida bioingeniada.
Al PATENTAR LA VIDA, estas corporaciones se han convertido casi en dioses, en monopolios que se han dedicado a remplazar las cosechas naturales por cosechas bioingeniadas por medio de litigaciones contra los pequeños granjeros. En estas litigaciones, se valen de malabares legales para hacer rendir a los pequeños granjeros, que a veces ni siquiera cuentan con el dinero para poderse defender del intimidante gigante corporativo y sus abogados.
Me acordé de un chiste incidental en la película Philadelphia
"¿que se dice de mil abogados encadenados en el fondo del mar?
- Un buen comienzo."
El resultado de esto es que hoy ya el 90 % de la soja que se produce en Estados Unidos, por ejemplo, es genéticamente mutilada y pertenece (como propiedad intelectual) a una corporación: Monsanto. Todo granjero que quiera vender soja tiene que pagarle su cuota por pertenecer la semilla a ellos. Quien no esté dispuesto a hacerlo, es intimidado y llevado a corte ... pero con frecuencia la contaminación de las semillas genéticamente mutiladas sucede cuando el viento sopla en dirección de sus cosechas y las semillas del vecino accidentalmente caen en tierra ajena.
Al patentar la vida artificial, la corporación Monsanto se encaminó a convertirse en el amo de todas las cosechas del planeta. Esto suena como una macabra película de ciencia ficción, pero está sucediendo hoy en la Tierra.
Y precisamente el problema con la bioingeniería es que, una vez se introduce una cosecha Frankenstein al medio ambiente, es imposible de retomar. Una vez se introduce, se puede aparear con otras plantas y continuar evolucionando en la naturaleza. Si hay algún error en su código genético, o si hace algún daño o produce reacciones alérgicas al consumidor ... pues se jodió el consumidor. Nada se puede hacer.
Esta corporación, mencionada en ambas películas debido a su gran notoriedad, y su ejército de políticos y abogados, han prácticamente exterminado a los pequeños y medianos granjeros americanos: los que no les quieren pagar por sus 'derechos intelectuales', son hostigados hasta la ruina ... y además están llevando a las cosechas orgánicas a la extinción. No habrá mas comida que la genéticamente mutilada en un futuro donde la comida sea un monopolio de Monsanto.
Nunca ha sido mas importante comprar comida orgánica, y preferiblemente local. Sobre todo, nunca ha sido mas imperativo evitar comprar todo producto que contenga soja genéticamente mutilada, compra que en efecto aumenta el poder de Monsanto. Como concluye el filme Food, Inc., "cada vez que hacemos una compra, estamos dando un voto".
Erase una vez, alimentar a alguien era un acto de misericordia. Hoy, lo pretende hacer un grupito de Jabbas the Hutt desde cuevas de culebras ... que quieren lograr que nadie mas pueda alimentarnos.
Aunque cueste más, compren orgánico. De lo contrario, nos veremos obligados a depender para nuestro sustento de dos o tres corporaciones que se quieren lucrar, sin escrúpulos, de nuestra desinformación y nuestra adicción a sus productos malsanos. A la larga, será un ahorro.
El documental solo se ve en muy pocos teatros, ya que carece (sorpresa-sorpresa) del aval corporativo de películas menos concientes y mas frívolas y lucrativas. Pero si tienen la oportunidad, los invito a que lo vean.
Sigue la tradición de un documental previo, The Future of Food, que presenta los chocantes efectos de la ingeniería genética y del patentaje de las semillas bioingeniadas por grandes corporaciones que quieren monopolizar la comida. Ambos documentan los efectos de esto en la salud y economía de los americanos.
Bajo las leyes actuales, al ser bioingeniada, una semilla se puede convertir en la propiedad intelectual de la corporación que sea dueña del patente. Estas leyes fueron fomentadas durante el régimen Bush, que tuvo relaciones estrechas con el liderazgo de Monsanto, la mas notoria de las corporaciones que monopolizan la comida bioingeniada.
Al PATENTAR LA VIDA, estas corporaciones se han convertido casi en dioses, en monopolios que se han dedicado a remplazar las cosechas naturales por cosechas bioingeniadas por medio de litigaciones contra los pequeños granjeros. En estas litigaciones, se valen de malabares legales para hacer rendir a los pequeños granjeros, que a veces ni siquiera cuentan con el dinero para poderse defender del intimidante gigante corporativo y sus abogados.
Me acordé de un chiste incidental en la película Philadelphia
"¿que se dice de mil abogados encadenados en el fondo del mar?
- Un buen comienzo."
El resultado de esto es que hoy ya el 90 % de la soja que se produce en Estados Unidos, por ejemplo, es genéticamente mutilada y pertenece (como propiedad intelectual) a una corporación: Monsanto. Todo granjero que quiera vender soja tiene que pagarle su cuota por pertenecer la semilla a ellos. Quien no esté dispuesto a hacerlo, es intimidado y llevado a corte ... pero con frecuencia la contaminación de las semillas genéticamente mutiladas sucede cuando el viento sopla en dirección de sus cosechas y las semillas del vecino accidentalmente caen en tierra ajena.
Al patentar la vida artificial, la corporación Monsanto se encaminó a convertirse en el amo de todas las cosechas del planeta. Esto suena como una macabra película de ciencia ficción, pero está sucediendo hoy en la Tierra.
Y precisamente el problema con la bioingeniería es que, una vez se introduce una cosecha Frankenstein al medio ambiente, es imposible de retomar. Una vez se introduce, se puede aparear con otras plantas y continuar evolucionando en la naturaleza. Si hay algún error en su código genético, o si hace algún daño o produce reacciones alérgicas al consumidor ... pues se jodió el consumidor. Nada se puede hacer.
Esta corporación, mencionada en ambas películas debido a su gran notoriedad, y su ejército de políticos y abogados, han prácticamente exterminado a los pequeños y medianos granjeros americanos: los que no les quieren pagar por sus 'derechos intelectuales', son hostigados hasta la ruina ... y además están llevando a las cosechas orgánicas a la extinción. No habrá mas comida que la genéticamente mutilada en un futuro donde la comida sea un monopolio de Monsanto.
Nunca ha sido mas importante comprar comida orgánica, y preferiblemente local. Sobre todo, nunca ha sido mas imperativo evitar comprar todo producto que contenga soja genéticamente mutilada, compra que en efecto aumenta el poder de Monsanto. Como concluye el filme Food, Inc., "cada vez que hacemos una compra, estamos dando un voto".
Erase una vez, alimentar a alguien era un acto de misericordia. Hoy, lo pretende hacer un grupito de Jabbas the Hutt desde cuevas de culebras ... que quieren lograr que nadie mas pueda alimentarnos.
Aunque cueste más, compren orgánico. De lo contrario, nos veremos obligados a depender para nuestro sustento de dos o tres corporaciones que se quieren lucrar, sin escrúpulos, de nuestra desinformación y nuestra adicción a sus productos malsanos. A la larga, será un ahorro.
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